Saber delegar

Saber delegar

Entre las muchas cualidades de los Líderes se encuentran las capacidades de: trabajar en equipo, formar equipos de alto desempeño, tener una comunicación honesta, ofrecer una escuchar atenta, tener las mismas reglas para todos y por supuesto saber delegar.

La delegación es una herramienta que ayuda a las personas a crecer y volverse autónomas y a su vez ayuda al Líder a tener personas calificadas y autogestionadas, pudiéndose ocupar de Gestionar.

A muchas personas les cuesta desplegar esta habilidad por temor a no poder controlar, por creer que nadie hace las cosas como él mismo, o por miedo a perder el poder. Todos estos temores hacen que los equipos de detengan, y no crezcan hacia el alto desempeño.

Se debe entender que la autoridad no se delega, solo se asigna una responsabilidad sobre una tarea o conjunto de tareas específicas, que corresponden a una Función y es inseparable de ella.

No se debe delegar sin controlar, el resultado final es responsabilidad de la persona que delega.

En una delegación eficaz hay que considerar:

  • Conocer los resultados esperados
  • Entender la delegación como un proceso
  • Conceder autoridad suficiente a las personas
  • Establecer claramente las reglas
  • Ofrecer la ayuda necesaria
  • Disponer de un sistema de evaluación justo.
  • Asegurar que las personas posean los conocimientos y habilidades suficiente

Proceso de delegación

Se debe comenzar a delegar pequeñas tareas en contextos controlados, es decir, donde el error no tenga un gran impacto. Las personas van aprendiendo  y en ese proceso comenten errores.

Esto forma parte del proceso de delegación y va indicando al Líder, donde debe reforzar la capacitación

Cuando se asigna una nueva tarea

  • Saber por qué y para qué se delega una nueva tarea o proyecto.
  • Explicar claramente los objetivos a la persona, empezar con una dirección verbal y luego un escrito que especifique los objetivos y fechas limite.
  • Establecer fechas especificas para las revisiones y modo de Feedback.
  • Acompañar a la persona en su nueva asignación.
  • Establecer un modelo que ayude a las personas a anticipar obstáculos, y alternativas de solución.
  • Dar recursos y autoridad necesarios para desempeñar un buen trabajo.
  • Explicar como se van a evaluar los resultados y el proceso.
  • Dejar clara la importancia y prioridad de lo delegado en función de las otras tareas.
  • Funcionar como un Sponsor

En el proceso de delegación es muy importante ayudar a las personas a hacerse responsables por sus acciones. Para esto hay que dejar que las personas ¨hagan¨   Steve Jobs decía  “No tiene sentido contratar a personas inteligentes y después decirles lo que tienen que hacer. Nosotros contratamos a personas inteligentes para que nos digan que tenemos que hacer”.

Si tratamos a las personas como niños, rápidamente se acostumbraran a que les tenemos que decir: qué, como y cuándo deben hacer las cosas. Con esto toda la organización pierde.

Los beneficios para el Líder serán:

  • Ahorrar tiempo.
  • Aliviar la presión del trabajo
  • Organizar su propio trabajo y el trabajo de su área
  • Tener tiempo para gestionar y planificar a mediano y largo plazo
  • Practicar liderazgo situacional, desarrollando a las personas
  • Tener un equipo autónomo, capacitado y motivado para enfrentar los desafíos que el contexto actual, impone a las organizaciones.

 

 

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