Procrastinación: Posponer cosas importantes, para hacer las irrelevantes. ¿sabes como superarlo?

¿Cuántas veces has terminado un informe el último día del plazo de entrega?, habiendo tenido más tiempo para ello. ¿O pospones una conversación que te parece incómoda?.  ¿O dejas el estudio para el plazo mínimo necesario para pasar un examen?. Y reemplazaste todas esas horas de trabajo o estudio, por tareas que no eran importantes, pero si, te daban placer. Bueno te quiero comentar que eso es procrastinar.

Este es un trastorno de comportamiento, que parece una epidemia en esto días. Tiene su inicio, en el asociar la tarea a realizar con un cambio, dolor, peligro, difícil, aburrida, desafiante o tediosa. En resumen, es apreciada como estresante y por eso se pone en un futuro ideal.  Las personas se refugian, realizando actividades como navegar por internet, leer revistas, comprar, comer compulsivamente o abstraerse en excesos de rutinas laborales. Todo esto con el fin de evadir responsabilidad, acción o tener que tomar una decisión.

Algunos autores asocian este patrón conductual, como un síntoma de  depresión o trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Sin embargo, también se puede estar frente a personas con problemas de autoestima, como perfeccionistas extremas, con las que tienen miedo al fracaso, ansiosas, abrumadas por exceso de responsabilidades o impacientes. Y no olvidemos “las creativas”, aquellas que tienen una idea tras otra, por lo tanto la nueva desplaza a la anterior. No  realizándose ninguna.

Hay procrastinadores eventuales y otros crónicos, estos últimos son los que tienen problemas constantes con sus jefes, amigos, familiares y mediocres resultados académicos.

 

¿Cómo se soluciona?

Como estamos frente a un problema multifactorial, que tiene una base fuerte de estrés, autorregulación y organización del tiempo. La solución va mas allá en solo tener voluntad y organizarse. Si pudieras hacer eso, no estarías procrastinando.

Lo que he visto que da resultado es: escribir todos los proyectos en un papel o en la computadora, con fechas, partiendo con preferencias de acción con las más importantes y prioritarias.

Divide cada proyecto en tareas simples que anotas. Trabaja una hora sin ninguna distracción y tomate 10 minutos de descanso, ya sea navegando, hablando por celular, tomando un café o lo que distraiga. A la hora siguiente inicia con un nueva tarea, vuelve a tomarte 10 minutos y así sucesivamente. Cada hito terminado, lo marcas en tu agenda de manera que se libere dopamina en tu cerebro  y sientas el bienestar, de la meta cumplida.

Acompaña, todo lo anterior, con un difusor con aceites esenciales de Pino y Limón. Su aroma cítrico herbáceo es vigorizantes y mejora el performance cognitivo. Añade una gota de Melisa para bajar la ansiedad y el estrés. Incluye una gota de Vetiver, para tener los pies bien puesto en la tierra, sobre todo para “los creativos”.

Al finalizar cada proyecto celebra en grande,  con una comida con amigos, un masaje, ir a la peluqueria, dar una vuelta en bicicleta. Hacer algo que te haga feliz.

F3oto Paula Ibañez

Paula Ibañez C.
Coach Intuitivo Emocional, Brain Fitness
Escritora, Conferencista Internacional, Docente, 
Experta en manejo de emociones y estrés 
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