De Mandos Medios a MANDOS ENTEROS

Las empresas invierten mucho dinero en capacitación y formación de sus Niveles Gerenciales, sin embargo, el cuidado de la salud mental y física se encuentra en un punto ciego, que solo salta a la vista cuando el estrés muestra su peor cara.

En un mundo laboral de constantes cambios de rumbo, alta competitividad, agresividad en la forma de bajar políticas y constantes exigencias, entre otras variables; se encuentran este grupo de personas llamados Mandos Medios. Cuanto mas alto el nivel, mas alta la exigencia, mas alto el estrés.

En una oportunidad un Director me dijo…¨ no quiero más Mandos Medios quiero Mandos Enteros¨…., más allá de la forma que eligió para expresarlo, su comentario conlleva una gran verdad. Él pudo observar dentro del grupo que lideraba muchas señales pequeñas, que le decían que las personas no estaban bien.

En el contexto planteado, no es muy común encontrar líderes preocupados no solo por el nivel de estrés de estas personas, sino también por su salud física, mental y emocional. Todos estos factores juntos, y no por separados, hacen que una persona pueda responder a la altura de lo que se espera de ella.
Si bien se sabe que el nivel de estrés afecta la salud, hoy por hoy; no hay real conciencia del efecto que esto produce a largo plazo en las personas.
Las políticas de Recursos Humanos enfocan sus acciones en capacitación, actividades recreativas, de integración, de motivación; beneficios como gimnasio, tecnología, comunicación, entre otros; otorgando con esto apenas una aspirina al complejo mundo del ser humano.
Aunque parece mucho, este enfoque deja de lado múltiples factores que hacen a la salud mental, emocional y física de los empleados; y son consecuencias directas de las políticas internas que se sostienen, como por ejemplo: mala alimentación, vida sedentaria, exceso de peso, adicciones al cigarrillo y antidepresivos, problemas estomacales y duodenales, presión, hipertensión, cansancio, falta de sueño, jaquecas o migrañas, dolores en la columna vertebral, trastornos de ansiedad, depresión, falta de motivación; y la lista puede seguir.
La falta de información y el descuido de estos problemas tiene un elevado costo para las organizaciones, y no solo se manifiesta en ausencias o licencias por enfermedad; lo invisible es que esto afecta seriamente la capacidad de las personas de: autorregularse, de resolver problemas, de enfocarse en las variables importantes, de tomar decisiones acertadas, de generar planes de acción alienados a las necesidades del negocio, de enfocarse en las personas. Todas capacidades imprescindibles para los niveles medios de la organización.
Muchas de las cosas que creíamos que controlábamos desde la conciencia, ahora sabemos que no es así; hay múltiples factores que afectan nuestras capacidades cognitivas y ejecutivas y hasta la toma misma de decisiones.
Pongamos el ejemplo del autocontrol. Investigaciones de los últimos años han mostrado que la fuerza de voluntad, no depende exclusivamente de nuestra decisión de hacer algo o no hacerlo, por el contrario está afectada por otros factores como: el nivel de azúcar en sangre, la química cerebral y las hormonas que la influyen notablemente.
Es importante saber que cada persona tiene una posibilidad limitada de autocontrol, y esto significa que no es posible poner atención y fuerza de voluntad en muchos factores a la vez para cambiar o mejorar, ya que rápidamente se agota la capacidad y con ella las posibilidades de éxito.

Los descensos de glucosa en sangre afectan también las áreas cerebrales relacionadas con la planificación, monitoreo de la conducta y la supervisión. Incluso algunos investigadores afirman que el solo hecho de emplear la fuerza de voluntad disminuye la glucosa.
Algo que también afecta al autocontrol es la falta de sueño, diversas investigaciones muestran que dormir menos de 6 horas también reduce las habilidades cognitivas y ejecutivas.
Por lo cual algo tan simple como alimentarse correctamente cumpliendo horarios y dormir, resulta fundamental para el uso de los Lóbulos Prefrontales.
Los Lóbulos Prefrontales son justamente los Directores de nuestra conducta y si éstos están disminuidos en su capacidad, quedamos a merced de nuestros impulsos.
Estamos en la era del cerebro, definitivamente las empresas y los líderes deben decidir que tipo de Mandos Medios quieren tener; y deben capacitarse y generar las acciones necesarias orientadas al cuidado, el desarrollo y el fortalecimiento del potencial humano.

 

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